COVID-19 = ESCENARIO V.U.C.A. | Animalegis

COVID-19 = ESCENARIO V.U.C.A.

En estos días de confinamiento en casa, me ha venido a la cabeza varias veces el concepto que aprendí en mis estudios de dirección y gestión de empresas denominado V.U.C.A., así como la herramienta para el análisis general de nuestro entorno llamado PEST.

Antes de nada, en primer lugar, y para aquellos que no sepan qué significa escenario VUCA, he de explicar su significado.

El término VUCA fue creado por el Ejército de Estados Unidos para hacer nuevas estrategias antes nuevos hechos y cambios de escenarios. VUCA se corresponden a las siglas de:

• VOLATILIDAD.
• INCERTIDUMBRE (Uncertainty en inglés).
• COMPLEJIDAD.
• AMBIGÜEDAD.

Este término se utilizó de forma masiva en los años 90 en el ámbito militar, siendo trasladado posteriormente al campo de la dirección estratégica de empresas.

A nivel de empresas, el COVID-19 cumple con las cuatro variables del término VUCA, ya que:

1. Ha supuesto un cambio espontáneo y radical del entorno empresarial y social en el que nos movemos como consecuencia de la crisis sanitaria (VOLATIL).

2. Nadie sabe con certeza cuándo se va a levantar el estado de alarma en España ni los estados de excepción en el resto de países europeos que lo han impuesto, como Italia. Nadie sabe qué va a pasar cuando se levanten estos estados de excepción; aunque desde el punto de vista científico – sanitario ya se conoce más a nuestro enemigo COVID-19, siguen habiendo muchas dudas sobre el mismo; adelantan que la recuperación será en forma de “U”, pero habrá que esperar primero a ver cuándo pasa esta tormenta sanitaria en la que ahora vivimos (INCERTIDUMBRE).

3. La facilidad de transmisión del COVID-19 y las consecuencias tan variadas (sociales, económicas, laborales, etc…) pero importantes que está teniendo hace que sea un escenario COMPLEJO. Recordar que los propios sanitarios en España carecen de material sanitario para enfrentarse a esta pandemia, y lo peor es que dicen que llega pero no se ve dicho material (test defectuosos o que no cumplen con la normativa; falta de mascarillas y de EPIs, etc…); no se sabe cuándo vamos a llegar al pico de la pandemia; no se sabe cuándo terminará el confinamiento; por lo que, tampoco se sabe qué consecuencias económicas y sociales puede tener esta crisis sanitaria.

4. Pues bien, todo lo anterior, junto a la rápida expansión del virus, hace que estemos también ante un escenario AMBIGÜO. Así es, qué medidas se pueden adoptar, de carácter temporal u otras de carácter definitivas. Qué es mejor

Muchos estrategas empresariales decían que, y antes de la presencia del COVID-19, vivíamos ya en un entorno VUCA por lo rápido que todo avanza y todo cambia, debiendo adaptar nuestra estrategia casi de forma continua. Como consecuencia de esto, la vida de los planes estratégicos no va más allá de 3 años, debiendo ser revisado anualmente, aunque algunos lo hacen trimestralmente. Y ahora con el trauma recibido por este virus, los planes estratégicos qué vida tendrán.

En segundo lugar, he de hablar de la herramienta de análisis del entorno general que se utiliza en la confección de un plan estratégico llamada PEST. Al igual que con el anterior término, este también responde a unas siglas:

1. Política.
2. Económica.
3. Socio – cultural.
4. Tecnológico.

Y aunque no se contempla en sus siglas, también se hace un análisis Medio Ambiental.

Con esta situación que ha generado el COVID-19, me he preguntado varias veces si debemos incluir en ese análisis genérico, a partir de ahora, el ámbito Sanitario, ya que lo que nos está ocurriendo no sé con certeza si puede volver a ocurrir, con menor, mayor o igual impacto.

Por todo ello, el shock que ha supuesto el COVID-19 en nuestro entorno, nos obliga a hacer una revisión profunda de nuestra estrategia empresarial y/o profesional, de la que los abogados no somos ajena.

Así es, los abogados debemos estar atentos a la evolución y a la información sobre el CORONAVIRUS porque:
• ¿Tendremos que ir al juzgado con mascarillas y la toga puesta después de que se levante el estado de alarma? Dicho sea con ironía pero quién sabe.
• ¿Supondrá esta situación cambios en los actos procesales, sobre todo los de mero trámite?
• ¿Supondrá esta situación cambios en las vistas orales?
• ¿Es conveniente y aconsejable, desde el punto de vista sanitario, que compañeros abogados se desplacen a otros territorios para celebrar y asistir vistas?
• ¿Tendremos que adoptar en los despachos medidas sanitarias para prevenir los contagios de este y cualquier otro virus?
• ¿Se va a normalizar el teletrabajo entre los profesionales del derecho?
• ¿Se va a normalizar las relaciones virtuales con nuestros clientes (reuniones, firmas de documentos, pago de honorarios, etc…)?
• ¿Los despacho de abogados debemos implementar soluciones tecnológicas en todos los ámbitos de actuación (financiera, recursos humanos, procesos internos, TPVs virtuales, etc…)?

Y si fuera así, me pregunto qué medidas financieras, de recursos humanos, de procesos internos, marketing, comercial, etc… se han de adoptar en una empresa y, en concreto, en los despachos de abogados.

Cualquier decisión que se adopte tiene que hacerse desde la serenidad, desde la reflexión y desde la información, ya que los cambios que se puedan hacer desde el estrés, desde la improvisación y desde la falta de análisis puede tener un mayor coste económico a corto y a medio plazo que la propia crisis económica que pueda venir de la crisis sanitaria.

Es fundamental tener como compañeros de viaje a consultores, analistas y a propios compañeros abogados del mismo partido judicial o de otros territorios para que, siendo sólidos, tener margen para pivotar (ser flexibles) en la realización de muchas tareas que se puedan externalizar (outsourcing jurídico).

Comparto estas reflexiones con el objeto de abrir un debate entre compañeros abogados y empresarios sobre el impacto económico y posible cambio de nuestro entorno que la crisis sanitaria pueda tener en el ejercicio de la abogacía, tanto a nivel profesional – deontológico como empresarial (ser abogado y empresario de la abogacía son dos cosas distintas).

Espero vuestros comentarios.

FRANCISCO JAVIER FERRÁNDEZ PINA
Abogado
Director de ANIMA LEGIS ABOGADOS

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